Seres Mitológicos Romanos

La mitología de la antigua Roma, tiene una gran variedad de seres mitológicos romanos, que se han popularizado mediante los siglos por por formar parte de historias y leyendas muy conocidas.

La mitología Romana tiene una unión con la mitología Griega, por lo que es posible que algunos seres se encuentren en ambas culturas, volviéndose así mas conocidos

Principales Seres Mitológicos Romanos

Mitología Griega y Romana, ¿quién influencia a quién?

La mitología griega es la que tiene influencia en la romana. ¿Por qué? Porque la civilización Griega es mucha más antigua a la Romana. Si nos tomamos el tiempo para analizar, los dioses del panteón romano son los mismos dioses griegos, pero con nombres latinos-romanos.

Las creencias mitológicas de los habitantes de la Antigua Roma, se componía por una parte de los dioses autóctonos y por otra de los mitos tomados de otras religiones, principalmente de la griega.

Es esa mezcla la que da como resultado una mitología literaria y tardía la cuál se basa en otras religiones y tradiciones orales que fue escrita y ordenada por sus poetas.

Por lo tanto, la mitología romana es principalmente literaria y se nutre de préstamos procedentes de la tradición griega, aunque se mezcla con una mitología propia.

Debido a esto, podemos considerar que una de las principales diferencias entre los panteones Romanos y Griegos, es precisamente que el Panteón Griego es una mitología que se nutre de la tradición oral a diferencia del Panteón Romano que es básicamente literario y basado en una tradición foránea.

Mitología Romana para niños

La Fundación de Roma ocurrió en el año 753 antes de J.C. Cuando colonias griegas se establecieron en esa misma época en Italia y Sicilia.

Debido a esa influencia , los romanos adoptaron como propios a muchos dioses griegos y los incorporaron a su panteón. Cuando Roma se expandió y dominó el mundo, como los romanos fueron educados por maestros griegos, adoptaron muchas costumbres griegas.

Además de las costumbres adoptaron las leyendas mitológicas y de esta manera se borró prácticamente la auténtica mitología romana.

Los romanos consideraban a sus dioses como protectores y los dividían en dos clases: Los que estaban encargados de velar por el Estado y los que protegían a la Familia.

La Mitología Romana está relacionada con la historia de Italia. Desde la llegada de los primeros habitantes que conformarían un destino de grandeza, la fundación de Roma y la consolidación a través de sus gobernantes.

Dioses y Diosas de la mitología romana

Jano

Es el dios de los inicios y los principios, toda aventura o empresa que se iniciase debería estar bajo la protección de Jano. Se le veneraba públicamente a principios de año, por lo que da nombre al primer mes, Enero (Jano = January).

Vesta

Era venerada como la protectora de los hogares. En su redondo templo, ubicado en el Foro Romano, las vírgenes vestales estaban al cargo de mantener encendida una llama en su honor, debido a que Vesta también era vinculada al fuego.

Saturno

En los albores de la mitología romana, era el dios protector de las cosechas y compañero de la diosa de la abundancia Ops. Saturno fue el padre de Plutón, Neptuno, Ceres y Juno, así como de Júpiter, quien le destronaría para hacerse con el puesto preferente entre los dioses.

Ceres

Fue una de las hijas de Júpiter. Pasó a ser la diosa de la agricultura tras la caída de Saturno, de hecho fue tal su importancia que de su nombre proviene la palabra “cereal”, y cuya festividad se celebraba entre los días 12 y 19 de Abril.

Júpiter

Tras derrocar a Saturno como gobernante de los dioses, se convierte en el dios del cielo y el firmamento, siendo su responsabilidad todo fenómeno que viniera de éste (lluvias, truenos…). Era considerado además el protector oficial de Roma, conservador de la ley, la justicia y la verdad, y se le puede identificar con el Zeus de los griegos. Júpiter gobernaba los cielos de Roma formando triunvirato con las diosas  Minerva y Juno.

Marte

Era hijo de Júpiter, esposo de Juno y el dios de la guerra para los romanos, además de ser el supuesto padre de Rómulo, uno de los fundadores de Roma. Tanto el “Martes” como el mes de “Marzo” son dedicados a esta divinidad.

Diana

Era la diosa de la cacería y de la luna, además de ser la protectora de ríos y manantiales y, contradictoriamente, también de los animales salvajes. Otro atributo que posee Diana es que vela por los partos de sus discípulas, trayendo la buena esperanza para los recién nacidos.

Minerva

Fue hija de Júpiter, o al menos de su cabeza (según la tradición). De actitud despiadada y siempre dispuesta al combate, era la protectora de los guerreros y luchadores, así como una ferviente defensora de la verdad, el raciocinio y la sabiduría. Otros patrocinios que se le atribuyen son el de las artes y el comercio, quizá por estas razones se la considera una de las 3 principales deidades del panteón.

Venus

Era la diosa de la belleza y del amor (con su equivalente Afrodita en Grecia), además de la esposa de Vulcano, el señor de las forjas de metal. Pero Venus mantenía una relación adúltera con el dios de la guerra (Marte), con el irresistible Adonis y también con el padre de Eneas, Anquises. No es de extrañar que su hijo fuese nada menos que Cupido.

¿Quiénes son los principales héroes de la mitología romana?

Los héroes romanos mas importantes son:

Eneas

Héroe troyano, hijo de la diosa Venus y el mortal Anquises.

Logró escapar de la caída de Troya y, siguiendo el destino marcado por los dioses, llegó a la península Itáliaca, donde tras una serie de acontecimientos se convirtió en rey y fundador de una ciudad que sería la futura Roma, y a la vez en el progenitor del pueblo romano.

Eneas era hijo del príncipe dardanio Anquises y de la diosa Afrodita (Venus en la mitología romana). Se casó con Creúsa, una de las hijas de Príamo, con la cual tuvo un hijo llamado Ascanio o Iulo. En su huida de la ciudad acompañado de toda su familia, Creúsa murió al quedarse atrás. Ya en Italia, Eneas se casó con Lavinia, hija del rey Latino, siendo esta unión el origen mítico del pueblo romano.

Castor y Polux

Héroes gemelos, hijos de Júpiter y Leda.

La tradición Romana los hacía salvadores de la patria, después de su milagrosa intervención  en una batalla. En el foro existía un templo de Vesta, y eran honrados como deidades Romanas.

A pesar de su nombre, la historia de su paternidad es confusa. La versión más conocida es que Zeus se metamorfoseó en cisne y sedujo así a Leda. Por esto, se dice con frecuencia que los hijos de Leda salieron de dos huevos que ésta puso. Sin embargo, otras muchas fuentes afirman que el marido mortal de Leda, el rey Tíndaro (o Tindáreo), de Lacedemonia, fue en realidad el padre de algunos de los hijos, por lo que a menudo se les nombraba con el patronímico tindáridas.

Cástor era famoso por su habilidad para domar caballos y cabalgarlos, y Pólux, por su destreza en la lucha cuerpo a cuerpo.

Hércules

Heracles en la mitología griega , era hijo de Júpiter y de la mortal Alcmena. Por esta razón fue odiado por la diosa Juno, esposa de Júpiter. Gracias a su fuerza y talento, este héroe superó los llamados Trabajos de Hércules, doce pruebas que le impuso Juno para intentar deshacerse de el. De estos trabajos destacan: Matar al fiero león de Nemea y a la monstruosa Hidra de nueve cabezas, conseguir el sujetador de la reina de las Amazonas, coger las manzanas de oro de las Hespérides (Nombre griego de las islas Canarias) o sacar del Averno al Can Cerbero.

Características de la mitología romana

  • Politeísta.
  • Antropomórfica.
  • Dioses adoptados de otras culturas.
  • Personificación de aspectos de la naturaleza.
  • Dioses para todas las ocasiones de la vida.
  • La fundación de Roma ocurrió en el año 753 antes de J.C. Cuando colonias griegas se establecieron en esa misma época en Italia y Sicilia.
  • Debido a esa influencia los romanos adoptaron como propios a muchos dioses griegos y los incorporaron a su panteón.
  • Cuando Roma se expandió y dominó el mundo, como los romanos fueron educados por maestros griegos adoptaron muchas costumbres griegas.
  • Además de las costumbres adoptaron las leyendas mitológicas y de esta manera se borró prácticamente la auténtica mitología romana.
  • Los romanos consideraban a sus dioses como protectores y los dividían en dos clases: Los que estaban encargados de velar por el estado y los que protegían a la familia.
  • La mitología romana está relacionada con la historia de Italia. Desde la llegada de los primeros habitantes que conformarían un destino de grandeza la fundación de Roma y la consolidación a través de sus gobernantes.

La creación en la mitología romana

Mito de la creación romana

Antes del mar, de la tierra y del cielo que lo cubre todo, la naturaleza ofrecía un solo aspecto en el orbe entero, al que llamaron Caos: una masa tosca y desordenada, que no era más que un peso inerte y gérmenes discordantes, amontonados juntos, de cosas no bien unidas.

Ningún Titán ofrecía todavía luz al mundo, ni Febe renovaba creciendo sus nuevos cuernos, ni la tierra se encontraba suspendida en el aire que la rodeaba, equilibrada por su propio peso, ni Anfitrite había extendido sus brazos por los largos límites de las tierras.

Y aunque había allí tierra, mar y aire, inestable era la tierra, innavegable era el mar y sin luz estaba el aire: nada conservaba su forma, cada uno se oponía a los otros, porque en un solo cuerpo lo frío luchaba con lo caliente, lo húmedo con lo seco, lo blando con lo duro y lo pesado con lo ligero.

Esta disputa un dios, o más bien la naturaleza, la dirimió, pues escindió las tierras del cielo, las aguas de las tierras y separó el límpido cielo del aire espeso. Y después que los desplegó y los sacó de la masa oscura, los unió en sitios separados con paz armoniosa.

La fuerza ígnea y sin peso del cielo convexo brilló y se buscó un lugar en lo más alto de la bóveda; cercano a él por su ligereza y situación está el aire; más densa que ellos, la tierra arrastró consigo los elementos pesado y quedó apretada por su propia gravedad; y el agua que la rodea ocupó la parte final y abarcó el disco sólido.

Cuando el dios, quienquiera que fuera, hubo de ordenado así la masa, la dividió y, una vez dividida, la distribuyó en partes; primero a la tierra, para que no quedara desigual por todas partes, la enrolló bajo la figura de un enorme globo; después, ordenó que se dispersaran los mares, que se inflaran de rápidos vientos y rodearan las costas de la tierra circular.

Añadió fuentes, inmensos estanques y lagos, y encauzó el raudal de los ríos entre riberas tortuosas: éstos son absorbidos en parte por la misma tierra en diferentes lugares, en parte llegan al mar y, recibidos en llanura de aguas más extensas, golpean los litorales en lugar de las riberas.

Ordenó también que se dilataran los campos, se hundieran los valles, los bosques se cubrieran de hojas y se elevaran los montes pedregosos. Y como hay dos zonas que cortan el cielo por la derecha, otras dos por la izquierda y una quinta es más tórrida que éstas, así el celo de Dios dividió la masa inclusa en igual número y otras tantas zonas quedan marcadas sobre la tierra.

De ellas, la central no es habitable a causa del calor; espesa nieve cubre a otras dos; entre ambas situó otras tantas, y les dio un clima templado, de claro mezclado con frío. Por encima está el aire, tanto más pesado que el fuego cuanto más ligero que la tierra y que el agua.

Ordenó que allí estuvieran las nieblas, allí las nubes y los truenos que perturbaban la mente de los hombres y los vientos que producen relámpagos y rayos. El Hacedor del mundo no permitió a los vientos ocupar el aire a su gusto; todavía ahora cuesta impedirles que destrocen el mundo, aunque cada uno dirige sus soplos en regiones distintas: tan grande es la discordia entre los hermanos.

El Euro se retiró a la Aurora, a los reinos nabateos, a Persia y a las cumbres que se extienden bajo los rayos matutinos; el véspero y las costas que se calientan con el sol de poniente están cercanos al Céfiro. El frío Bóreas ocupó Escitia y los Siete Triones; la parte opuesta de la tierra se humedece con las asiduas nubes y la lluvia del Austro. Por encima de estos colocó al límpido éter, que carece de peso y no contiene nada de las heces de la tierra.

Apenas había marcado así todo dentro de límites fijos, cuando los astros, que había estado mucho tiempo oprimidos por ciega oscuridad, empezaron a hervir por todo el firmamento; y para que ninguna región estuviera sin sus seres vivos, los astros y las figuras de los dioses ocuparon el suelo celeste, las aguas tocaron a los brillantes peces para vivir allí, la tierra recibió a las fieras y a las aves el aire movible.

Un ser más sagrado que éstos y más capaz de una mente profunda faltaba todavía y que pudiera dominar sobre lo demás: nació el hombre, al que o lo creó de semen divino el Hacedor del mundo, origen de un mundo mejor, o la tierra reciente y separada hacía poco del elevado éter retenía el semen de su pariente el cielo, a la que el vástago de Yápeto mezclándola con agua de lluvia modeló en forma de figura de dioses que lo gobiernan todo.

Y mientras los demás animales miran inclinados a la tierra, dio al hombre un rostro levantado y le ordenó que mirara al cielo y levantara el rostro alto hasta las estrellas. Así la tierra, que hacía poco había sido tosca y sin forma, cambió y se revistió de figuras humanas desconocidas.

Hilandera en la mitología romana

Las Hilanderas, Parcas o Moiras son las personificación del destino de cada cual, de la suerte que le corresponde en este mundo. En principio, todo el mundo tiene su Moira, que significa su parte (de vida, de felicidad, de desgracia, etc.).

Estas tres hilanderas son hijas de Zeus y de Temis, y hermanas de las Horas, divinidades de las Estaciones y que en una época más tardía llegaron a personificar las Horas del día. Según otra genealogía, eran hijas de la Noche, como las Ceres, y, por consiguiente, pertenecían a la primera generación divina, la de las fuerzas elementales del mundo.

Las Moiras no poseen leyenda propiamente dicha. Apenas son más que el símbolo de una concepción del mundo, mitad filosófica, mitad religiosa.

Hilanderas en la televisión y el cine

Hércules

Las Hilanderas o Moiras (también llamadas “Parcas”) son unas horribles mujeres de la película de Disney “Hercules”.

Ellas son las tres divinidades encargadas de tejer el hilo de la vida y decidir cuando una persona muere cortando el hilo. Las tres están ciegas, pues no tienen ojos.

Comparten un solo ojo mágico entre las tres, con el que además pueden ver el futuro. Gracias a ello pueden ver el pasado, presente y futuro. Le cuentan a Hades la profecía de cómo puede convertirse en el Rey de los dioses.

Cloto 

Es una moira verde que está enamorada de Hades. Él lo sabe y por eso la halaga. Ella es la única que cede a contarle La Profecía.

Al final, por ella, terminan convenciéndose. Ella es la que enrolla el hilo de la vida. Representa el Presente.

Láquesis

Es una moira azul a la cual le sale una araña por la nariz. No le gusta mucho Hades, ni tampoco la conducta de Cloto, por lo que le riñe mucho.

Es la encargada de medir y sostener el hilo de la vida. Representa el pasado.

Átropo

Es una moira violeta, pícara y la más fea de las tres. Es una moira de pequeña estatura con una sola cuenca para el ojo.

Ella corta el hilo de la vida. En la profecía, ella menciona la peor parte para Hades. Representa el futuro.

 

Las Hilanderas en Furia de Titanes

Perseo en su viaje fue acompaño por unos hechiceros, soldados y Sio, en busca de las brujas para obtener información sobre como matar al Kraken. En ese camino se toparon con grandes y extraños escorpiones enviados por Hades los cuales en conjunto mataron para avanzar en su camino.

Al llegar donde las brujas, éstas le dicen a Perseo que la manera de matar al Kraken era cortando la cabeza de Medusa, una misión prácticamente imposible al tener que ingresar al inframundo pero también le dijeron que él iba a morir.

Seres Mitológicos Romanos
5 (100%) 1 vote[s]